De mí para tu ex.

Intento entender, no a la supuesta llamada justicia de mi país o el sistema que maneja el planeta, menos aún la desigualdad cuando esta se basa en un deseo por igual, que también, sino en este preciso instante quisiera entender cómo la pudiste dejar marchar.

No voy a mentir, doy gracias a tu estupidez humana porque por ello la tengo a mi lado cada mañana pero, en serio, ¿qué se te pasó por la cabeza? ¿es que perdiste la visión o la razón? O lo que es peor, ¿el corazón?

Amo cómo se esconde entre mis brazos entre risitas como un niño que acaba de hacer una travesura y se ríe al ver sus consecuencias, amo cuando por la noche sus piernas se hacen nudo con las mías, amo cuando al despertar la veo con una camisa hecha precisamente para tentarme, ancha, de Pikachu, larga pero no tanto como para taparle por completo ese jodido y perfecto culo. Pero bueno, eso ya son gustos personales. Lo mejor es su capacidad para decir cuánto ama y amar con todo su ser, tan delicada y tan valiente a la vez. Es tan fiel y leal que solo ha vivido decepciones, es más, dudo alguien se haya decepcionado con ella. Inspira, inspira a escribir, a cantar, a seguir series sin importar cuantos capítulos tenga, a leer, a comer con disfrute, a amar, a vivir, a ser feliz.
Quizás no pudiste ver que su mirada se llena de timidez cuando sonríe completamente, ni la elegancia de la forma de sus dedos, dudo incluso que pudieras ver la locura que ejerce la forma de su pelo. ¡Que adictiva!

Apuesto lo que quieras a que no solo estabas ciega, para mí que perdiste todos y cada uno de los sentidos porque esa delicadeza de piel, esa enorme sensación de protección al cogerla entera con los brazos como si pudieras coger el mundo entero, ese olor que llega al girarse, da la vida. O no, porque un día de estos moriré de un terrible infarto. Todos aquellos que me leáis, poned en mi lápida que ella fue la responsable de mi más feliz muerte.

Sin embargo, la destrozaste, tanto como me destrozaron a mí en su día, ojalá yo despierte en ella lo mismo que ella en mí. No va a haber día que le recuerde lo bella que es porque tú quisiste que viera lo mismo que tú y lo siento, pero de tus ojos solo se puede reflejar veneno. Ves veneno incluso donde no lo hay porque en ti está. Algún día verás que estás envenenada. Un día quisiste morderle, inyectarsélo, bendita la suerte de encontrarme ahí para apartarte. O eso creía, me sorprendí, con toda su valentía ella misma te apartó y me enseñó su herida. Aquí estoy, para decirte que mejora increíblemente y cada vez que enseña su cicatriz lo hace sonriente porque dice orgullosa que yo y solo yo le doy un beso ahí cada mañana.

No entiendo cómo pudiste perderla porque es oro en paño, es ser mitológico, es deseo cumplido, es el sueño de todo niño. No obstante, gracias, mil gracias por ser la persona más estúpida de este mundo. Ya la quiero yo por ti.

Comentarios

Entradas populares